El Instituto Don Bosco participó del primer Congreso Nacional de Aprendizaje Basado en Juego
Del 15 al 17 de agosto se realizó en Bahía Blanca el 1er Congreso Nacional de Aprendizaje Basado en Juego (ABJ), un encuentro que reunió a docentes, profesionales de la salud, estudiantes y diseñadores de juegos de distintos puntos del país para pensar el juego como herramienta pedagógica y de transformación social. El Instituto Don Bosco dijo presente.
El Congreso fue organizado por Homo Ludens, representada por Natalia Jiménez y Sandra Vissani, quienes junto a su equipo lograron convocar a un encuentro de gran magnitud, con disertantes nacionales e internacionales. Entre ellos se destacó especialmente la presencia del español Oriol Ripoll, el mexicano Fernando Ortiz Cueva, el uruguayo Ricardo Lema Álvarez y la argentina Solange Estévez, cuyas miradas enriquecieron el intercambio con una perspectiva internacional y regional sobre el ABJ.
Una doble participación
Nuestra institución estuvo presente de dos maneras. Por un lado, a través de los docentes que actualmente están cursando el Trayecto de Formación de ABJ en el Instituto —trayecto que se lleva adelante en colaboración de SADOP Rosario—, quienes participaron activamente de las conferencias, talleres y espacios de intercambio del Congreso.
Por otro lado, el Instituto presentó dos talleres propios. En uno de ellos se dio a conocer la propuesta del Trayecto de Formación de ABJ, y en ese mismo espacio los docentes cursantes presentaron los prototipos de juegos que diseñaron durante la capacitación, ya testeados y pensados para ser utilizados en sus propias clases.
El segundo taller estuvo a cargo de los profesores Gabriel Ferraris y Franco Toffoli, del Trayecto y del Instituto, quienes presentaron su libro-juego educativo «La Gran Revolución».
El juego como dispositivo de enseñanza
Uno de los aportes más valiosos del Congreso fue reafirmar el valor de los juegos como dispositivos para la enseñanza. En las distintas charlas y talleres se remarcó una idea central: no alcanza con jugar, es necesaria una intención pedagógica que oriente esa experiencia lúdica hacia un objetivo de aprendizaje concreto.
El encuentro también permitió reconocer que en Argentina somos varios los que trabajamos en esta temática, convencidos de que el juego es una forma genuina de innovar en la educación. Poder compartir experiencias con otros docentes e instituciones fue una manera de enriquecer lo que venimos haciendo, y sobre todo, una invitación a seguir profundizando y mejorando para que el Aprendizaje Basado en Juego siga creciendo.
Un clima de encuentro
Más allá de lo académico, la organización del Congreso fue muy buena, y el clima entre los participantes fue excelente, con mucha alegría y disfrute compartido. El intercambio no terminó con el cierre del Congreso: luego nos reencontramos en la Estación Homo Ludens para seguir jugando y charlando sobre aquello que nos apasiona.
Fue, en definitiva, una experiencia enriquecedora, que reafirma el compromiso del Instituto Don Bosco con la formación docente y con el juego como herramienta para transformar la enseñanza.